Aprendiendo a amar el otorgamiento
Publicado en Noviembre 29, 2010 a las 3:44 pm
No debemos intentar de ocultar u ornamentar o engañarnos. Por el contrario, necesitamos discernir lo que vale la pena desear y conforme a esto, aclarar cuál es nuestro gran deseo y el placer que nos puede traer. Por consiguiente, toda la sabiduría de la Cabalá nos ha sido revelada para que aspiremos a la meta correcta, el deseo correcto y luego cultivarlo tanto como sea posible.
Sin embargo, para percibir al Creador, debemos tomar consciencia que la sensación de placer es solamente posible si tengo equivalencia con este placer, con el Creador. Recibir placer de Él quiere decir entenderlo y sentirlo. Y esto significa que tenemos que ser como Él, es decir otorgar, dar. Pero primero, tengo que entender lo que esto significa y luego recibirá Su deleite.
En la medida que me adapte y me parezca a Él, me vuelva similar a Él, en esa medida comienzo a sentirlo y a deleitarme con Él. Por lo tanto la esencia de nuestro trabajo, se vuelve similar al Creador. Entre más me parezca a Él, entre más cercano esté de Él, mejor lo entenderé y lo sentiré.
Si deseo fusionarme con determinados placeres, quiere decir que me gustan. Al querer fusionarnos con el Creador, por consiguiente, queremos unirnos con el placer del otorgamiento, esto es, que tenemos que querer este atributo.
¿Cómo lograrlo? De esto se trata la sabiduría de la Cabalá. En cuanto aprendamos a amar el atributo de amor y otorgamiento, de inmediato comenzaremos a entender, sentir y disfrutar al Creador.
[27829 – De la Introducción a la Conferencia de la Convención – 2 de noviembre 2010.)
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