martes, 28 de diciembre de 2010

Algunas definiciones del Estudio de las Diez Sefirot

Estudio de las Diez Sefirot, parte 2, capítulo 1, “Cuadro de preguntas y respuestas para el significado de las palabras”:
35) ¿Qué es Keter? (parte 2, capítulo 1, Ohr Pnimí, ítem 200)
El impacto de Shoresh en un grado es llamado Keter (Corona). Viene de la palabra Majtir(Coronación), que significa circundante. Debido a que es más puro que el grado completo, circula alrededor y por encima del Partzuf entero.
29) ¿Qué es Jojma? (parte 2, capítulo 1, Ohr Pnimí, ítem 200)
Conocer el resultado definitivo de cada detalle en toda la realidad es llamado Jojma (lit. sabiduría).
7) ¿Qué es Bina? (parte 2, capítulo 1, Ohr Pnimí, del artículo 200)
Contemplar la realización de causa y consecuencia a fin de examinar todas las consecuencias que se derivan de algo que se llama Bina.
39) ¿Qué es Maljut? (parte 2, capítulo 1, Ohr Pnimí, ítem 200)
La última Bejiná es llamada Maljut porque la autoridad que se extiende desde ella es firme y en control total, como es el temor al Rey.
Estudio de las Diez Sefirot, parte 2, “Reflejo Interior”:
24) ¿Qué es Zeir Anpin? (parte 2, Histaklut Pnimit [Reflexión interior], ítem 13)
Zeir Anpin significa ” Rostro Pequeño”. Ohr Jojma es llamada Ohr Panim, como es dicho, “La sabiduría del hombre hace brillar su rostro”. Esa es la razón por la cual el Partzufgeneral de Keter en Olam Atzilut es llamado Arij Anpin, que significa ” Rostro Grande” porque consiste principalmente de Ohr Jojma.
Por lo tanto, Bejina Gimel (la tercera fase), cuya esencia es sólo Ohr Jasadim(otorgamiento, misericordia) que se extiende de Bina, pero también tiene He’arat Jojma(sabiduría), aunque su esencia no es de Jojma, es llamada “Rostro Disminuido”. En otras palabras, este es llamado Zeir Anpin, porque la Luz de su Panim está disminuido y decreció en comparación con Bejina Alef (primera fase).
(27306)

La mente es una conexión universal

Pregunta: ¿Cómo trae la concentración del pensamiento a una persona la revelación del mundo espiritual?
Respuesta: Todo es clarificado en el pensamiento. No estamos hablando de nuestra mente la cual fue artificialmente “inflada” en una universidad para que nos volviéramos “listos”. La mente es el poder de análisis y síntesis, el poder de conexión de opiniones opuestas en una persona.
Binaa la cual consideramos el deseo de otorgar, es pensamiento. El pensamiento esMaljut de Jojma, mientras que Maljut que recibe de Jojma es Bina. La Maljut colectiva que se eleva a Bina y se convierte en su Nukva, es además Nukva de Jojma ya que desea llegar a Jojma y no a Bina.
En otras palabras, el pensamiento es fundamental. El pensamiento es mi habilidad para percibir en Maljut las cualidades más altas de Jojma y Bina y trabajar con estas. La mente es mi habilidad para construir la equivalencia con el Creador. La conexión universal que revelo es la mente, sabiduría, la red (de almas interconectadas).
Nuestro cerebro está organizado de la misma, exacta manera. El intelecto o la mente es la medida de la fuerza de vida, la habilidad de entender, controlar, activar, y percibir.
¿De dónde viene? Es una consecuencia de dos fuerzas: la fuerza de Bina (el deseo de corresponder al Creador) y la fuerza del Creador (que viste a la criatura hasta el grado de su correspondencia). Esta es la mente de la criatura: la Luz de Jojma (Sabiduría) vestida en la Luz de Jasadim (Misericordia).
Por lo tanto, si tratamos de alcanzar esta red, de entender qué conexiones existen en ella y de acuerdo a qué leyes opera, y si queremos saber cómo revelar y reconocer la conexión que ya existe entre nosotros, logramos lo que es llamado “la mente creadora”, el Creador, y lo alcanzamos a Él. Como está escrito, “Por  Tus acciones, Te conocemos”.
(26235 – De la lección diaria de Cabalá del 10/29/10: “Ven a Faraón – 2 “)

Una carnada para el egoísmo

Pregunta: Si soy el deseo de recibir por completo, entonces  ¿puedo realmente desear hacer algo por el Creador desinteresadamente?
Respuesta: No, no puedo. Sólo estoy listo para hacer algo que dé placer a mi deseo. Esta es mi naturaleza y no puedo salir de ella por mi cuenta. Actúo sólo si es de provecho para mí. Es así como el Creador me hizo y nada se puede hacer al respecto.
En el lenguaje de la Cabalá este estado es llamado “este mundo“. Pero hay además otro estado, “el mundo por venir” o “el mundo superior” donde existiré si no hago mis cálculos basado en el deseo egoísta por placer, sino en el deseo altruista de otorgar.
Sin embargo, ¡no tengo ese deseo y ni siquiera quiero que aparezca! Eso es verdad, pero se te ofrece ayuda:
1. Tu punto en el corazón es despertado y comienzas a pensar en esto.
2. Eres traído al grupo donde puedes ser reforzado con la ayuda de los amigos.
3. Se te dan libros y un maestro, que te acompaña en el camino espiritual si lo deseas.
De esta manera, se te proporcionan todos los medios necesarios y una explicación del hecho de que aparte de tu propia naturaleza, existe además una naturaleza más alta, la naturaleza del Creador, que opera por medio del cálculo del otorgamiento. El comienzo está preparado: tienes una chispa, un entorno, y libros. Este es el punto de partida, la “gota de semen” a partir de la cual puedes desarrollar tu futuro yo.
Todas las otras condiciones dependen de ti. El balón está en tu cancha. Si usas los medios que tienes correctamente, entonces adquirirás una segunda naturaleza. Mientras tanto, recibes una explicación que es benéfica para ti, que te sentirás mucho mejor “ahí”, que tendrás eternidad, triunfo, perfección, etc. Recibes una explicación que es clara para tu egoísmo.
Sin embargo, en realidad el mundo espiritual no será develado en tu deseo actual porque será transformado en el proceso. Es similar a como en nuestro mundo los niños crecen basados en “promesas”. “Si lees este libro tendrás un balón de futbol”, le digo a mi hijo. El toma el libro esperando conseguir el balón, pero al leerlo, cambia gradualmente y ya no necesita un balón, sino una bicicleta.
Tras engullir la “carnada” inicial, una persona inconscientemente entra al camino del desarrollo y exige cada vez más una recompensa “progresiva” incluso cuando aun no ve la meta final. Nosotros debemos confundir también nuestro egoísmo de esta manera para participar en la vida del grupo y gradualmente ser “permeado” por el más alto estado.
Debemos llegar a ser maestros en “estafar” nuestro egoísmo. Una persona en este mundo es un animal inteligente y tenemos que usar el ego, tirándole una carnada para que nos ayude en el camino, todo el tiempo hasta entrar al mundo espiritual.
(30788 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/26/10, Escritos de Rabash)

Cómo romper el muro entre nosotros

Pregunta: ¿Cómo el sufrimiento, de repente, trae a la persona alotorgamiento?
Respuesta: Ciertamente, desde un punto corporal, de “sentido común”, es imposible alcanzar el otorgamiento de esta manera. Si una persona se siente mal, entonces él sólo piensa en la manera de mejorar su situación, como arreglar el problema directamente, para llenar el vació.
Es así como la psicología humana funciona: Si me siento mal o algo me falta, me dirijo a un doctor por medicamentos, intento generar más dinero, robo algo, o algo cualquier cosa para llenar el vació. Pero después de todos estos intentos y de un número de golpes, yo empiezo a preguntar: “¿Cuándo terminará todo esto?”
Una persona cae en desesperación, depresión o empieza a utilizar drogas, todo esto sólo para calmar de alguna manera su dolor, porque él ve que nada de lo que hace lo ayuda. Así que ¿cómo es posible realizar la transición al otorgamiento? Para ese fin nosotros tenemos preparaciones en el nivel corporal así como en los genes espirituales.
En el nivel corporal, la persona empieza a pensar sobre dar porque ve que no tiene otra opción. Él está preparado para dar a los demás de manera que ellos también le darán, así todos nos sentiremos bien; de lo contrario, nosotros nos devoraríamos entre nosotros como bestias salvajes.
Este es un sencillo cálculo egoísta al nivel de nuestro mundo y es específicamente posible porque nosotros no nos encontramos en el grado animado; más bien, poseemos un arma muy peligrosa que permite a cada uno de nosotros destruir a todos. Esto nos traerá inevitablemente a la conclusión de que dependemos solamente del otorgamiento. Muchos ya lo entienden ahora, y sólo un loco desearía una próxima guerra.
Pero aparte de la razón corporal, que nos hace entender que el dar puede ser útil; nuestras Reshimot (genes espirituales, impresiones) del rompimiento, están despertando en nosotros, crecientemente, desde los más sencillos hasta los más toscos. Ellos nos hacen sentir que nos estamos moviendo en la dirección equivocada y nos traen desilusión de nuestro desarrollo.
Aquellos que están progresando bajo la presión de la corporalidad y las Reshimot espirituales; empiezan a estar más cerca. Resulta que los cabalistas que se dedican a su propio desarrollo espiritual y la gente, que pese a que llevan una vida corporal normal, están empezando a preguntarse sobre el significado de la vida y están empezando a estar más cerca entre ellos. Aunque estos últimos no tienen un punto en el corazón, se hacen sin embargo preguntas similares.
La opinión de las masas esta gradualmente acercándose a la opinión de los cabalistas. Todavía existe un muro que los separa, pero la gente común se está acercando más y más a buscar una respuesta, aunque ellos todavía no se están preguntando como corregirse a sí mismos. Llegará un momento cuando ellos vengan y pregunten: “¿Qué debemos hacer?” Y entonces tú tienes que estar preparado para mostrarles como alcanzar la perfección.
(30534 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/22/10, “La Paz”)

lunes, 27 de diciembre de 2010

Quién eres tú, ¿Adam?

Adán es el alma colectiva creada por el Creador en la parte interior de la parte externa: el mundo espiritual. La revelación del AHP, los deseos egoístas, condujo a la caída del estado inicial del alma, GE, ya que recibió para la auto-gratificación.
El resultado fue la ruptura del alma, después de lo cual cada uno de nosotros lleva su parte, que necesita ser conectada con todos los demás en el anhelo de “amar a los demás como me amo a mí mismo”. Esto se hace en el grupo, el atributo común de otorgamiento.
Adán fue el nombre del primer hombre quien, hace 5770 años, alcanzó al Creador, la propiedad colectiva de otorgamiento (esta fue la razón detrás del surgimiento anual del calendario judío). Tras él, todo el resto de nosotros tenemos que alcanzar también al Creador en un marco de 6000 años.
(22944 – De la  4º parte de la lección diaria de Cabalá del 8/29/10, “Introducción al libro Panim Meirot uMasbirot”)

¡Deja entrar la Luz!

Pregunta: ¿Cómo se realizan las Reshimot (impresiones espirituales de información)?
Respuesta: Todas las Reshimot son seleccionadas por la Luz Superior (la Luz de AB-SAG). Imagina qué tipo de trabajo es clasificar todas las Reshimot que quedaron después de la Maljut colectiva rota mientras que se desea realizar la corrección completa (Gmar Tikun).
Maljut del Infinito realizó “Zivug” (adhesión, fusión) con la Luz de la corrección final en su volumen total creado por el Creador, en su fase completa Dalet (4/4). Y todo se rompió en los más pequeños fragmentos. No hay ninguna propiedad, Sefira o su sub-Sefira, que pueda permanecer vinculada con la otra. Ellas se odian.
¡Qué multitud infinita de las diversas propiedades están ahora en el Rosh de SAG de la multiplicación de estas luces que se elevaron a él después de la ruptura! Es imposible contarlas e imaginarlas. La Luz de la corrección final está en contra del Kli (el deseo de recibir, deseo) en  final de la corrección, y en vez de la unificación, hay odio entre ellos. Y todo este Kli está completamente roto, deshecho en fragmentos.
Y ahora, Rosh de SAG tiene que ordenar la vasija rota en todas sus Sefirot individuales: qué recolectar de ellas a fin de hacer del primer Partzuf, por lo menos algo corregido, bajo la Segunda restricción y de varias limitaciones. ¡Qué trabajo enorme y complejo es este!
Por otro lado, cuando la Luz Superior entra, ilumina toda esta multitud de rupturas, lasReshimot, y ellas de inmediato se alinean en su luz con cada una de ellos ocupando su lugar correcto. La Luz las organiza, iluminándolas, quien da más y quién da menos, y en esta luz, ellas todas se alinean en línea recta de una sola vez.
Entonces, desde la incontable multitud de estas formas, SAG selecciona las formas correctas y las pone en orden. Pero, ¿cómo recogerlas? Este trabajo, es aún hecho por la Luz Superior que ilumina las Reshimot desde arriba, los más maravillosos discernimientos de lo que es correcto y qué no, según la propiedad, la dirección, y de qué manera alinearlas a lo largo de las tres líneas, de Arriba hacia abajo, con las pantallas para que todas ellas estén conectadas mutuamente.
La Luz recoge las piezas rotas en la primera gota de semen, que es el comienzo de un embrión. Esta contiene todo, excepto el trabajo que debe ser añadido. Sin embargo, todas las clasificaciones son hechas por la Luz. Y entonces, el inferior es capaz de trabajar. En cuanto al discernimiento, el inferior nunca puede lograr eso.
Por lo tanto, si queremos discernir algo, clasificarlo, y unirnos con otros en nuestro mundo, nunca seremos capaces de hacerlo. ¡Nada y nunca! Necesitamos la Luz Superior para conectar todas las partes separadas puesto que nosotros, también, permanecemos en el mundo quebrado. Mientras tanto, queremos organizar, restaurar y revivirlo nosotros mismos… ¡Qué empeño insensato!
(30185 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/19/10, Talmud Eser Sefirot)

No es fácil estar de acuerdo con la Luz

Pregunta: ¿Cómo sentimos que la Luz está trabajando en nosotros, clasificando las Reshimot en nosotros?
Respuesta: Con el fin de alcanzar un estado donde la Luz selecciona nuestras Reshimot (impresiones espirituales de información), una persona debe estar preparada para ello. En realidad, yo no discierno mis Reshimot; la Luz lo hace. No soy yo quien decide, sino esta última. Estoy dispuesto a aceptar su decisión y pedir a la Luz que lo haga por mí. Esto ocurre como consecuencia de la ruptura más poderosa.
Tenemos que sufrir la ruptura con el fin de llegar a estar de acuerdo con todo lo que el Superior discierne en nosotros por nuestro propio bien.
(30188 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá 12/19/10, Talmud Eser Sefirot)